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El jardín de las delicias siendo infieles


Playlist: 
Coumba Gawlo - Je Suis Venue Te Dire Que Je M'en Vais 
Cherhal Jeanne - Lorsque Tu M'as 
Margaux Avril - L'Air De Rien 
Locución: floritura dj 
Duración de la pista musical: 10:14 min.



Tengo que dejar a Jaime. El problema viene cuando leo el futuro en los slogans de sus camisetas de viernes, o cuando, de madrugada, se desabrocha el tercer botón de la camisa. Ese es el problema. Porque, entonces, quiero apurar en sus clavículas lunas y estrellas antes de que el día las confunda… entonces busco en su cuello la respuesta aunque no tenga noción de la pregunta. Entonces su piel me habla y siento en ella la tensión muscular de un amor que quizá esté por venir… Porque es muy suyo también, sí, y no puede ser ni un poco mío… Por todo eso, por algo más, también, por algo menos, tengo que dejar a Jaime, aunque la voluntad divina y mi lascivia estén de su parte. Lascivia, sí; podemos hablar de sus ojos de un color olvidado, de las tardes cogidos de la mano al caer el sol o de todos los tequiero bailando en nuestros labios, incapaces de pronunciar semejante mentira. Pero al final, todo se reduce a eso, a la lujuria, a como me desnuda con apenas una mirada, a como recorre con precisión los olvidados caminos de mi cuerpo, haciéndolo responder como una oxidada tragaperras de jadeos y gritos entrecortados, que se pierden en pensiones de letreros fundidos y sucios portales con eterno olor a guisos y humedad. El artista del alambre

Fin de la función por esta noche. El público aplaude calurosamente. No estoy muy convencida de que les haya gustado la obra, pero tú prefieres pasar por alto el hecho de que se hayan chupado todas las reservas de whisky de 300 bodegas irlandesas. No replicaré. Tú eres la estrella. Al bajar del escenario y entrar al coche te da por hablar de la libertad y del amor con terribles mayúsculas. Aterrada, me pregunto dónde te llevarán esos arrebatos de trascendencia. Tú, muy hablada en estos asuntos, las resuelves tirando calle abajo por mi sujetador…Le he cogido una caja de valium a mi madre… ¿No querrás un poco?, te sugiero… Cuando llegamos a la puerta de mi casa y antes de marcharte en pos de las señoritas de mala compañía, nos despedimos con un beso y alegrándonos infinitamente ambas de que el sainete de nuestro aniversario sólo tenga que representarse una vez al año. Olivia/Alex Howard

No era febrero cuando leía a Goethe y recibía continuamente en casa floresdeplástico con tarjetas de condolencias… Tampoco era una noche de arquitectura antigua cuando en el salón tú apurabas el vaso gris de la tristeza… creo que ni siquiera estabas triste… eran esos ojos tuyos, que siempre van por libre…Quién lo diría pero… no era una noche de febrero cuando el televisor de la cocina reproducía una y otra vez la bofetada prohibida de Rita Hayworth, y el aire olía a cansancio, y yo preparaba café para no tener que sentarme contigo a ver el suceder de tanto pétalo muerto esparciéndose por las paredes… “Nunca seremos felices…” dijiste entonces… y sonriendo, te pregunté quién coño sería capaz de poner semejante título a un libro…El artista del alambre

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